Una pareja que tuvo su primera cita decide concurrir a un hotel para concretar el comienzo de una relación amorosa.
Cuando están camino al hotel, el caballero advierte que no lleva dinero en efectivo y acuerda con la dama que ella se haga cargo de los $600 que costaría la cita amorosa, y que al día siguiente él se los reintegra.
Efectivamente, al día siguiente tal cual lo prometido, el caballero decide enviarle un cheque a través de su secretaria, pero para que ésta no se entere de la relación que hubo entre los dos, le da a entender que el dinero es en pago por el alquiler de un apartamento.
Sin embargo, decide enviar un cheque sólo por $300 en lugar de los $600 acordados, y le expone las siguientes razones:
“Estimada:
Le envío $300 en vez de los $600 acordados en pago del apartamento que alquilé, pues esperaba otra cosa:
1ro.- Esperaba un apartamento sin estrenar.
2do.- Que tuviera calefacción.
3ro.- Que fuera pequeño y resultó todo lo contrario, pues estaba usado, era frío y ancho.
Atentamente, Sr. Disconforme”.
Al recibir esto, la joven dama le contesta:
Estimado caballero:
Le devuelvo su dinero pues en verdad no lo necesito, pero debo decirle con referencia a lo que dice su carta, que usted tenía que saber:
1ro. - Que un departamento tan bonito no podía estar sin estrenar.
2do.- Que con seguridad usted no supo encender la calefacción.
3ro.-Que yo no tengo la culpa de que usted no tenga suficientes muebles para llenar el apartamento.
Atentamente, La Dueña
De la red